Historia

El IJHF nace de un grupo de personas vinculadas al Joaquín Herrera Flores y a su trabajo vital y teórico sobre derechos humanos. Durante años, los esfuerzos de Joaquín se dirigieron hacia la creación de un espacio de encuentro y reflexión en torno a una concepción crítica de los Derechos Humanos.

Ya pasaron 10 años desde el fallecimiento de Herrera Flores y, en esta significativa fecha, creemos propicio reunir a personas que pasaron por Sevilla estimulados por la necesidad urgente de (re) inventar los derechos humanos. Respondemos a las demandas de investigadores y activistas ávidos de proseguir el trabajo de reflexión crítica, especialmente ante los nuevos desafíos del capitalismo sin acuerdo democrático y de la precarización de las condiciones de vida derivadas de modelos de sociedad cada vez más destructivos.

Sin duda, hubo un indudable progreso institucional y normativo, de los cuales la creación del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, varios pactos y declaraciones complementarias en el sistema universal y en los sistemas regionales de protección, órganos específicos, tribunales internacionales, jurisprudencia, constituciones y garantías de los Estados. De igual manera, se constituyeron una infinidad de instituciones basadas en lo que solemos estudiar como «mínimo ético universal» que, aun reconociendo su importancia, no fueron capaces de evitar un conjunto de catástrofes humanitarias, violación inimaginable de derechos y el avance de un sistema económico y político claramente inhumano.

La primera década del siglo XXI obliga a una reflexión límite para el consenso post-guerra, porque la agresividad de los estados hegemónicos, en alianza con los intereses privados transnacionales, pone en jaque la capacidad de los sistemas de protección ante las guerras supuestamente humanitarias y los tratados internacionales económicos de nueva generación que excluyen completamente la democracia del proceso de negociación. Al mismo tiempo, observamos un cambio de paradigma en el capitalismo mundial, especialmente después de la crisis de 2008, con la austeridad económica subordinando todas las conquistas al mercado y la mercantilización total.

Dado esta limitación fundamental y las duras consecuencias de un mundo que traiciona las promesas del humanismo imperfecto, se justifica la urgencia de un congreso con el objetivo de reunir a pensadores e investigadores dedicados al tema de la democracia y de los derechos humanos para pensar alternativas y proyectos de salida a la austeridad económica, social y cultural.